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PALMA DE ORO CANNES 2019 PARA “PARASITO” DEL COREANO BONG JOON-HO: LA LUCHA DE CLASES HOY.

Oscar Rodríguez Gómez
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“Yo solo quiero que mis películas se vean cuanto más, mejor. De ser posible, en pantalla grande”, es el deseo expreso de Bong Joon-ho ante la crisis que enfrentará el cine coreano ante el choque entre Netflix y la asociación francesa de dueños de salas de cine. Sus dos anteriores filmes fueron “Snowpiercer”, con equipo de Hollywood, y “Okja”, una fábula ecológica futurista en la que se escuchaban distintas lenguas. Fue esta la última película de Netflix que se proyectó en el certamen, antes del enfrentamiento entre la plataforma digital y los exhibidores, apoyados por el gran elector de Hollywood, Steven Spielberg.

 

Tuvo mala pata Bong Joon-ho ante la decisión de los programadores del festival de que su película “Parasite” se exhibiera en la misma jornada que “Érase una vez… en Hollywood”. El exclusivo interés de todos los medios de comunicación se volcaba en mimar hasta el delirio a Quentin Tarantino, así que hubo algo de justicia poética en que al ninguneado coreano el jurado que presidía Alejandro González Iñárritu le haya premiado con esa Palma de Oro tan codiciada.

 

Y es que a todos los pronósticos se los ha cargado el infierno al arrebatarle el coreano la cereza del pastel a Pedro Almodóvar, cuya “Dolor y gloria” había colocado a punto del orgasmo a la crítica francesa y a la internacional. El consuelo es que han galardonado a Antonio Banderas con el premio de interpretación masculina a las órdenes de su hacedor. Siempre dando lo mejor de sí, mucho más de lo que da en Hollywood, Banderas con Almodóvar se sublima.

 

Según “El País”, en “Dolor y gloria” Banderas ha trabajado con

inmenso celo su papel y ha transmitido fielmente lo que

deseaba Almodóvar, cuya personalidad es reconocible en ese

director de cine acorralado por el miedo, los recuerdos, el

sufrimiento íntimo y también físico, la soledad, la sequía

creativa y los remedios químicos que ayuden a soportar el

dolor. Probablemente Banderas haya recreado

ejemplarmente su realidad y su alma.

 

Tras de que el año pasado “BlacKkKlansman” del

afroamericano Spike Lee se llevase el Premio del Jurado,

esta vez fue el turno del afrofrancés Ladj Ly con

“Los miserables”, crónica tan dura como veraz de las

violentas revueltas de los adolescentes de los desamparados

suburbios parisinos y la impotencia de la policía ante una

crisis perpetua. El premio a dirección se les concedió a los

hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne por “El joven Ahmed”, penetrante y angustioso retrato de un fanatizado niño belga y potencial terrorista.

 

Los demás galardones, como es usual en las rarezas de Cannes, será difícil que contribuyan a la memoria cinéfila. Y como también casi siempre, el jurado les hace el vacío a las películas que más han gustado. Son “A Hidden Life”, de Terrence Malick; “Sorry We Missed You”, de Ken Loach, y “El traidor”, de Marco Bellocchio.

 

 

En “Parasite”, su séptimo largometraje, Bong Joon-ho cuenta la relación entre una familia pobre y otra de clase alta, una tragicomedia, según sus palabras. “Siempre pensamos que un parásito es un bicho o algo así, y que para contar esa historia necesitas efectos digitales. No, en la sociedad actual hay muchos casos de relaciones simbióticas como la de las familias que muestro, y que al no funcionar devienen en parasitarias”, reafirma.

 

El tema lo ha desarrollado Bong en mensajes que ya se escondían en sus trabajos precedentes, como la necesidad de apoyo a los colectivos y avisos sobre las maldades del capitalismo. O sobre cómo a veces las familias no son tanto las de sangre como las que uno construye: “En cuanto al capitalismo… no hace falta nada más que mirar los periódicos. Alguien podría pensar que el humor negro está exagerado en “Parasite”. Puede, pero tiene conexiones con lo que pasa en la vida real. Lo doloroso es que no conocemos una alternativa al capitalismo y que cada vez parece más difícil subir de una clase social a otra”, y remata: “Digamos que dentro de todo ser humano se esconde un posible parásito, y lo que hay que saber es controlarlo”.

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